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Involucrar a la familia en la empresa

Una empresa familiar es aquella compañía (de cualquier tipo) en la que el control de las decisiones está en manos de una familia determinada.

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En Argentina, las empresas familiares representan alrededor del 75% de las unidades económicas, aportan el 70% de los puestos de trabajo en la actividad privada y controlan el 95% de la comercialización. Representan, en definitiva, una fuente esencial de trabajo para el país.

De acuerdo a un estudio realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la mayoría de las firmas que existen en la Argentina son de carácter familiar. De estas, solo el 30% sobrevive al traspaso de la primera a la segunda generación.

Entre las vulnerabilidades más corrientes se destacan la reinversión inadecuada, la falta de una mentalidad profesional, la indecisión e inercia, y el excesivo temor al conflicto y la confrontación con la familia.

Entre las causas que generan las dificultades que enfrentan los directivos familiares se encuentra la superposición de roles. No es fácil compatibilizar los roles correspondientes a dos sistemas de valores que son contrapuestos: por ejemplo, al padre le resulta difícil ser al mismo tiempo directivo enérgico en la empresa. Las ambigüedades y contradicciones de rol, pueden dificultar la conducta de la persona, pese a su talento o buena voluntad.

 

Trabajando con los hijos

Es frecuente que entre padres e hijos no se compartan los mismos valores. Hay una tendencia natural a que los más jóvenes estén más inclinados al cambio, mientras que las personas mayores tienden a ser más conservadoras. Además de que ambos tienen distintas expectativas: el padre quiere que su hijo se identifique con el, y que a su vez respete su autoridad y posición. El hijo, en cambio, quiere reconocimiento por parte de su padre, hacer su propio camino y hacer que su padre se sienta orgulloso.

El fundador deberá transmitir a sus potenciales sucesores como conservar y desarrollar ventajas competitivas, de modo que si las ventajas competitivas se encuentran en una determinada área deberá ponerlo a trabajar ahí mas que hacerlo realizar trabajos administrativo para que “empiece desde abajo”. Se deben fijar los objetivos que ha de alcanzar en el tiempo y la forma que se determine, esto permite una mayor objetividad al momento de evaluar su desempeño. Se recomienda que si un hijo comienza a trabajar en la empresa de su padre sin tener experiencia previa, se le asigne un “mentor” dentro de la compañía que dirija su formación profesional.

 

Las mujeres unen: padre e hija trabajando juntos

Los padres están más dispuestos a aceptar críticas provenientes de sus hijas. Esto tiene que ver con que no las ven como una amenaza, además las hijas son más sensibles a las necesidades afectivas y se preocupan por la armonía familiar. Ellas suelen estar emocionalmente comprometidas con la empresa, son ambiciosas y tienen gran capacidad de decisión, muchas veces esto tiene que ver con el hecho que las mujeres deben esforzarse mas para destacarse entre sus compañeros de trabajo.

 

Sí, acepto: equipos constituidos por marido y mujer

Tradicionalmente los empresarios estuvieron representados por hombres, mientras que las mujeres pueden haber tenido un rol importante pero, a menudo, fuera del ámbito de la empresa. En la actualidad la esposa muchas veces es una socia activa de su marido. Ya hablamos sobre las ventajas competitivas que pueden ofrecer las mujeres al emprendimiento.

 

La familia se agranda:

Conforme transcurre el tiempo y evoluciona la empresa, van apareciendo nuevos parientes (parientes políticos, hijos, sobrinos…), los que a su vez, modifica las posiciones en la empresa y modifica las expectativas, intereses y objetivos de sus miembros. Por eso es muy importante que, en la empresa, estén preparados para este tipo de situaciones.

 

Roles y cultura de la empresa

Todas las empresas familiares exitosas que logran multiplicar la generación de valor a través del tiempo suelen tener políticas muy claras para regular la relación entre los familiares y la compañía.

Además de definir la misión y la visión tanto para la familia como para el negocio y la dirigencia de la empresa, se suelen delinear las responsabilidades de los parientes con respecto a la empresa.

También es importante definir y alinear el trabajo de todos los empleados con los objetivos de la empresa. Según el exitoso empresario José Alberto Zuccardi “es importante estar abierto al aporte de quienes no forman parte de la familia”.

 

Diferencias de opinión

Con frecuencia los directivos, al ser parientes, en vez de discutir sobre los pros y los contras de las ideas y los proyectos se sienten personalmente muy involucrados, afectando la objetividad de sus análisis, opiniones y propuestas. Esta dinámica afectiva puede entorpecer el trabajo de un equipo directivo familiar.

El principal desafío es independizar los problemas relacionales que pueda haber en la familia del manejo de la empresa. Es muy común que los conflictos de la familia repercutan en la empresa y, por eso, es importante nombrar a los más capaces, y no basarse solamente en un tema de parentesco. Para prevenir conflictos todos los miembros de la familia deberán tener bien definidos sus roles y responsabilidades dentro de la empresa. Asimismo, la comunicación debe mantenerse siempre abierta, fluida y sincera. Cuando se plantea una situación en la que uno se siente molesto por el comportamiento del otro, debe existir la suficiente confianza y el clima adecuado como para asumirlo y conversarlo del modo mas apropiado, a fin de preservar la buena relación.

Una empresa familiar funciona mejor cuando hay comunicación, normas y procesos establecidos para mejorar la relación entre el grupo familiar y la empresa. La clave para superar los desafíos es encontrar una forma de brindar tanto a la familia como a la empresa la mayor flexibilidad posible para que se desarrolle al máximo.

La empresa familiar debe encontrar un equilibrio adecuado entre la preservación de los valores y la cultura y, a medida que se expande e incorpora nuevas generaciones y nuevos profesionales, la innovación y la expansión.

 

Las familias latinoamericanas son típicamente más grandes y precisamente por eso el sentido de familia está mucho más arraigado. es por esto que hay muchas empresas familiares importantes en América Latina. Las ventajas competitivas de este tipo de empresas vienen garantizadas cuando está unida la familia y cuando están verdaderamente comprometidas las siguientes generaciones con esa empresa. Las empresas familiares cuentan con mayores posibilidades de ser exitosas y rentables que las que no lo son. Sin embargo, alcanzar la cumbre y mantenerse en los negocios no es un asunto que se pueda dejar a la suerte y a las habilidades adquiridas empíricamente.

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