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¿Qué es mejor? ¿Emprender solo o buscar un socio?

Emprender solo le otorga al emprendedor una mayor libertad e independencia para tomar decisiones. Pero emprender junto a otros aporta compartir ideas, conocer otras propuestas que no se te hubieran ocurrido y sumar experiencias profesionales, así como compensar carencias formativas. Otro aspecto principal es el apoyo financiero que pueden brindar los socios.

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Es mucho más difícil tener el socio adecuado, que la idea adecuada

Emprender en conjunto con socios tiene ventajas, siempre que se conozca muy bien al socio o socios. Es indispensable compartir filosofías, regirse por un sistema de valores compatibles, objetivos de negocio, modelos de gestión, etc. Los aspectos más importantes a considerar al momento de elegir un socio son:

  • Complementariedad. Es importante que el socio sea alguien que me va a complementar. Que aporte algo que necesito que no tengo y que es lo que el socio me va a dar.
  • Otro aspecto a tener en cuenta es la situación financiera del socio potencial. Si las necesidades financieras de los socios son diferentes, es un obstáculo.  Estas deben estar alineadas.
  • Las expectativas de tiempo tienen 2 aspectos: dedicación de tiempo en el emprendimiento (full o part time) y el plazo en el que se proyecta el emprendimiento (5, 10 años).

Es fundamental conocer al socio. Es increíble la cantidad de proyectos que fracasan por conflictos entre los socios. Lamentablemente, pocas personas comprenden que, para que una empresa tenga éxito, el interés común debe estar por encima de sus propias convivencias individuales como accionistas. Se requiere que estén dispuestos a trabajar a la par por el mismo objetivo y, obviamente, que ese alguien sea una persona a la que tienes suficiente tiempo de conocer. El socio adecuado debe ser una persona con quien puedas tener una comunicación eficiente y constructiva. Elegir aleatoriamente como socio a alguien que no conoces usualmente termina en desastre.

Lo ideal no son socios 50- 50 porque se bloquean las decisiones. Tener socios significa compartir, pero siempre debe haber una persona que lidere el equipo y que tenga la última palabra sobre lo que hay que hacer. Por tanto, es de vital importancia pactar, de forma muy clara, cuáles son las metas y el objetivo que se persiguen al emprender. Es recomendable fijar quién decide sobre cada campo y establecer las reglas de la salida de un socio, teniendo en cuenta sus acciones: si se queda con ellas o se le compran.

La motivación es clave para el éxito de una empresa, el socio adecuado será alguien que tiene motivación por los negocios y por tu idea. Si hay un problema, juntan fuerzas para resolverlo. Si uno de los socios esta desmoralizado, el otro aportará la motivación necesaria, y viceversa.

Si las razones por las que buscas un socio es por miedo a aventurarte solo, o, porque simplemente sientes que necesitas un respaldo para tus ideas o porque sientas que cubre alguna de tus “áreas de oportunidad”… En este caso lo más recomendable es buscar el apoyo de un coach o un grupo de consejeros externos que te ayuden a rebotar ideas, a alinearte para cumplir tu plan de negocios, o a compartir diferentes perspectivas.

Si está pensando en tener socios porque necesita dinero, hable con un banco. Existen proyectos en los que una entidad financiera no va a confiar. Hay muchas opciones alternativas para el financiamiento, existen créditos del Estado, también se puede acudir a una sociedad de capital riesgo o un business angel.

Expertos en startups han concluido que tener un socio funciona y muy bien, cuando la idea de emprender ese negocio en particular es un sueño compartido en el que ambos socios suman y de cuya unión resulta algo más grande que la suma de sus partes. Las estadísticas dicen que tener un socio favorece las probabilidades que el negocio tenga éxito, por eso es importante tener un socio que nos complemente. Un socio equivocado es la fórmula del fracaso. Es mejor no tener socio que tener un mal socio. Cuando los socios son compañeros de universidad, amigos o parientes se deben establecer reglas claras. Ya hablaremos en el próximo post sobre involucrar a la familia en la empresa.

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